Hoy esta marchando con su Dios. Después de semanas de que una enfermera iluminara sus mediodias con curas interminables sobre una piel muerta. Y que una médico se desvelara por saber qué podrían necesitar y cómo dárselo sin interferir en su estilo de vida. Sin juzgar, sin imponer. Sólo acompañando... (Luz con la Aurora, cómo si no...).
No se curó el cáncer. No creció la extremidad. Pero sí hubo milagro. Vaya si lo hubo...
No hay comentarios:
Publicar un comentario